viernes, 6 de diciembre de 2013

Día 6 de Diciembre: "Querido Tommy"

En estas épocas prenavideñas, estoy más sensible de lo habitual. Los que me conocen saben que soy una persona bastante sentida pero es que la Navidad de transforma. Tiene un sabor verdaderamente agridulce: me invade la felicidad al sentir el frío y al pasear viendo las luces que engalanan las calles, con la emoción de pensar en los regalos y de decorar mi casa; pero a la vez, la Navidad también trae   a los recuerdos más intensos. 

Por eso, porque todo me afecta más, he decidido compartir con vosotros una historia que me encanta y me parece de lo más ideal para estas fechas. Me hace pensar en la genialidad de algunas personas y en cómo lo más intangible es capaz de conmovernos. 

Los protagonistas de la historia son un chico chileno llamado Paco y el compositor y cantante Tommy  Torres. Pues bien, Paco se puso en contacto con el cantante para que éste le aconsejara en el amor, dado que está completamente enamorado de una chica y no sabe qué camino tomar. 



Al cabo de unos meses, Paco recibió esta contestación:




Si me lo permitís, os diré que me encanta. Que me parece un vídeo monísimo. Que la canción es hiper tierna. Que la simplicidad es, muy a menudo, la clave del éxito. Que la genialidad de las personas puede manifestarse de mil maneras. Que debemos trabajar para encontrar en lo que somos geniales. 

Que como dice Tommy, la sinceridad es esencial. Que los sentimientos deben compartirse. Que expresándonos nos ensanchamos. Que la Navidad puede que cree una atmósfera en la que todo esto sea, al menos temporalmente, mucho más fácil. Que debemos aprovecharla para confesar lo que pensamos y sentimos. Que durante estas fiestas, todo se permite y todo se entiende. Que son un buen momento para reencontrarse con gente que no vemos frecuentemente. 

Que la Navidad, es la época del año en la que podemos pensar en los demás, es tiempo de volver a casa, tomarnos chocolate caliente tantas veces como nos apetezca, de comer turrón, de ver películas de hace millones de años y que nos sabemos de memoria, de pasarnos todo el día en pijama, de hacernos fotos familiares, de ir a esquiar. 

Yo ya lo he aceptado: la Navidad, es la mejor época del año. Que no se os escape, que pasa volando. 

X. 









jueves, 5 de diciembre de 2013

Día 5 de Diciembre "Volvamos a recitar"

Después de la recomendación cinematográfica de X, que nos dejó a todos con la piel de gallina, por lo menos a mi, os quiero hablar de un tema algo menos trascentental pero no por eso menos bonito.
Nos pasábamos horas aprendiendonos poemas, y más en la época de navidad. Los que ibais con nosotras al colegio estoy segura que recordaréis el poema de acontinuación. ¿No os da rabia no acordaros de recitarlo? A mi si. Medíamos un metro y nos lo sabíamos a la perfección. Y el vocabulario no es que sea precisamente sencillo...


Poema de nadal


La gent reposa
colgada al llit.
El llop no gosa
moure brogit.
D’un vell estable
mal ajustat
la llum eixia.
Fuig el diable.
La nit és dia.
Jesús és nat.
El bou recula
poquet a poc.
“Decanta’t, mula,
per fer-li lloc”.

Oh meravella!
Penja una estrella
de l’embigat.
Les profecies
són aquests dies.
Jesús és nat.
La neu afina
xòrrecs avall.
Canten el gall
i la gallina.
Els àngels broden
el cel d’estrelles.
Els pastors roden
amb vestits nous
perdent els bous
i les esquelles.

Guerau de Liost


Qué bonito es recitar poesía, no hagamos que se quede en una cosa de niños y de colegio. Aprendamos una poesía que nos guste, esta navidad. Volvamos a dejar con la boca abierta a nuestros abuelos, tios y padres en la cena de noche vieja o en la comida de navidad. Además esta vez, podremos disfrutarla, saborear cada una de las palabras y así sentir ahora lo que las palabras nos transportan 2000 años atrás.





L.


miércoles, 4 de diciembre de 2013

Día 4 de Diciembre "Give me truth"

Hace ya tres de años, en un viaje a Costa Rica, la madre de un muy buen amigo mío me recomendó una película. Estábamos en plena selva tropical y yo sufría muchísimo por la incalculable cantidad de arañas y otros bichos gigantes que nos acompañaban y nos caían de todas partes. No era capaz de disfrutar del momento que estaba experimentando. Evidentemente era plenamente consciente de lo muy afortunada que era de estar en el otro lado del mundo con mi familia y con amigos (viajábamos dos familias) pero a mí, las arañas me paralizan. No es broma. Entonces, en un momento de calma y tranquilidad, ya en el hotel, M me recomendó que cuando volviera a Barcelona viera Into the Wild (Hacia rutas salvajes).

Me comentó que llevaba unos días pensando que por la situación en la que yo me encontraba, me iría de fábula, que me serviría de inspiración. Ya sabéis cómo son las madres: a parte de muy entregadas y cariñosas, tienen muchísima más experiencia que nosotros y así, mucha más perspectiva. El resultado: dan consejos geniales. 

En cuanto llegué a Barcelona, fuí a comprar la película. Cuando la ví, me impactó mucho y me tuvo un par de días conmovida. De hecho, la miré un par de veces para poder captar cualquier detalle que se me hubiera pasado. Pero es que ahora, después de tres años y ya con un pelín de perspectiva, me doy cuenta de lo muchísimo que me aportó su personaje principal y las circunstancias en las que éste se encuentra. 

Al cabo de un año, viajé a Alaska y fué entonces cuando culminé mi experiencia personal respecto a la película y terminé de entenderla. Sin embargo, también reafirmé la primera impresión que tuve sobre ella: las conclusiones que sacas al verla pueden acompañarte siempre e irse adaptando a las situaciones que vas afrontando. 

Si entendéis el Adviento como un tiempo para reflexionar sobre el año que terminamos y preparar el que empezamos (al menos así me lo planteo yo), puede que os ayude verla. No es para nada cursi, ni tampoco es la típica americanada. Os lo prometo. Miradla con ojos críticos, y sobretodo analizándos a vosotros mismos. Puede que os sirva si pasáis un momento de transición y de toma de decisiones o puede que os sirva dentro de un tiempo o que os ayude a entender algo que os pasó en el pasado. Tomaos un tiempo para digerirla. 

Para mí, es una hipérbole de lo que es el crecimiento y la maduración de alguien que entra en la etapa adulta, para alguien que empieza su vida. 

Os dejo algunas de las frases más célebres del protagonista, y que os recomiendo que leáis cuando hayáis mirado la peli y después de haberla procesado. También os dejo con la Banda Sonora, que os puede acompañar mientras pensáis. 




  • I read somewhere... how important it is in life not necessarily to be strong... but to feel strong.
  • I'm going to paraphrase Thoreau here... rather than love, than money, than faith, than fame, than fairness... give me truth.
  • Some people feel like they don't deserve love. They walk away quietly into empty spaces, trying to close the gaps of the past.
  • When you want something in life, you just gotta reach out and grab it.
  • Happiness is only real when shared.

X.

martes, 3 de diciembre de 2013

Día 3 de Diciembre "¿cuál es la fórmula del buen pesebre?"


Es una pregunta que me he hecho repetidas veces. Cuando se acerca el puente de diciembre, mi familia ya pensamos en el pesebre. Desde pequeños lo hemos preparado sobre estas fechas. Cada año teníamos nuevas adquisiciones, nos gustaba demasiado pasear por el "mercat de Santa Llúcia". Que si un pastor nuevo, unas ovejas, una bomba de agua para que hubiera agua de verdad (¡esto nos encantaba!), un caganer, o simplemente un poco de musgo. Siempre teníamos un pesebre mejorado respecto al del anterior año. 

Pero, ya estamos de nuevo con el mismo tema, ya no tenemos edad para tanto pesebre. Bueno, más que nada, en mi casa las figuritas se nos han quedado infantiles. Me gustaría encontrar el pesebre ideal. Pero éste, tiene que ser del siglo XXI, algo moderno e innovador. Quizás también ecológico, reciclado o manual. Algo original. 

No es que no me gusten los pesebres tradicionales. Me encanta pasear y asomarme a las ventanas dónde los vecinos del barrio exhiben sus preciosos pesebres. Me parecen mágicos y reconozco que soy de las que me quedo enganchada en el cristal observando hasta el más minucioso de los detalles. Pero ya me está bien que sean de los vecinos.

Este año espero encontrar mi pesebre. Y como andaba escasa de ideas, he recogido algunas de las que he ido viendo. A ver qué os parecen...




 Integrado en la naturaleza. Incluida la planta que uno tiene abandonada en la terraza...Bueno, porqué no.














 No digo que no, pero lo encuentro too much, demasiado moderno... Y además no tiene nada de ecológico o manual.
mmmmh Pesebre andino. Tiene su gracia, siempre me ha encantado conocer otras culturas. No lo descarto.


Me encanta, me encanta, me encanta. Es entrañable.





¡Me parece súper buena idea esto de los huevos!
Aunque, la técnica de vaciar huevos (la usábamos para los huevos de pascua), nunca se me ha dado muy bien.









 En este preciso momento me encantaría saber hacer ganchillo. X me hizo un elefante de ganchillo, tal vez me pueda ayudar en la creación de mi pesebre.














Y hasta aquí, para mi, la mejor idea...




Tiene todo lo que busco: Me gusta, es moderno, ecológico y manual.



Estaremos contentísimas de recibir sugerencias e ideas...







L.






























lunes, 2 de diciembre de 2013

Día 2 de Diciembre "Christmas Cookies"

La Navidad está rodeada de muchísimas tradiciones. Particularmente, con la que más disfruto es la cocina. Me encanta cocinar durante todo el año pero en estas fechas es cuando más disfruto porque toca cumplir los rituales familiares: preparar el caldo de Navidad y los canelones. Siempre me ha gustado preparar todas estas delicias con mi abuela y su hermana. Me gusta pensar que me sabré las recetas a la perfección para cuando llegue el momento que sea yo la anfitriona. 

He tendio al idea de compartir con vosotros una receta de galletas muy sencilla pero a la vez muy versatil. No os voy a engañar: no forma parte de las tradiciones de mi familia pero sí es una tradición que me atribuyo. Son tan fáciles de hacer y sobretodo tan deliciosas, que las preparo siempre que tengo tiempo. 

Se trata de las típicas galletas navideñas americanas, que se hacen a base de mantequilla y azúcar glas. Me gustan porque la masa base puede variarse con chocolate, vainilla, limón y, básicamente, cualquier cosa que nos apetezca. Pero lo mejor es que se pueden hacer de la forma que uno quiera. Los moldes son un auténtico vicio. 

Encuentro que son ideales para esta época del año porque permiten hacerse en compañía de amigos o familia y lo mejor es que pueden decorarse como queramos. Además, dado que se conservan durante unos días, son una buena idea para regalar. 



Aquí van los ingredientes:
  • 390 gr. de harina 
  • Una pizca de sal
  • 1 cucharadita de levadura en polvo
  • 227 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
  • 200 gr. de azucar glas 
  • 2 huevos

Preparación:

En primer lugar, batimos la mantequilla hasta que nos quede de una textura suave y cremosa. Para ello, podemos usar una batidora eléctrica o una espátula de silicona. A continuación, añadimos el azúcar y continuamos batiendo. Cuando el azúcar está bien incorporado, añadimos los huevos y batimos hasta obtener una masa bien integrada. 

Entonces, añadimos la harina de poco en poco de modo que consigamos una masa firme. Es posible que nos quede una masa muy seca y a grumos pero esa es la intención. Cuando tenemos toda la harina incorporada, ponemos la masa sobre una superfície de trabajo enharinada y formamos una bola que envolvemos con papel film. 

Dejaremos reposar la masa en la nevera durante, como mínimo, una hora aunque lo ideal es prepararla de un día para el otro. Pasado el tiempo de reposo, tendremos una masa dura. Será el momento de extenderla con la ayuda de un rodillo hasta formar una superficie de entre 0,3 y 0,4 cm de grosor. 

Por último, utilizando un cortagalletas, iremos formando las galletas, que colocaremos sobre un papel de horno. Transferiremos el papel a una placa de horno y sólo quedará cocerlas durante 8-10 minutos (hasta que los bordes empiecen a dorarse) a 180 grados.

Es importante tener en cuenta que no podremos cocer todas las galletas al mismo de tiempo de modo que, a medida que tengamos una placa llena, reservaremos en la nevera el resto de la masa para que ésta no adquiera temperatura. Cuando queramos volver a hornear, repetiremos la operación pero siempre trabajando con la masa firme. 



Prepararlas es una buenísima manera de empezar a sentir el espíritu navideño de modo que espero que os animéis a probarlo!





X.







domingo, 1 de diciembre de 2013

Día 1 de Diciembre "Qué es para mi la navidad"



"El Gran Recapte d’Aliments, impulsado por el Banc dels Aliments de Cataluña, cuenta ya con 3.075.000 quilos de alimentos. Esto ha sido posible gracias a la participación de miles de ciudadanos que han hecho donaciones de alimentos y a los voluntarios que han hecho posible la campaña."

Qué mejor que empezar el mes de diciembre con una buena noticia como ésta. 20.000 voluntarios se han puesto manos a la obra este fin de semana para recolectar y clasificar alimentos. Ha habido más de 1.800 puntos de recogida, 650 entidades se encargaran de repartir estos alimentos, y alrededor de 253.000 personas se beneficiarán de los alimentos recogidos. Estoy feliz de poder haber sido partícipe un año más en una campaña así.

Cada año el número de personas que no tiene para comer es mayor, y no solo hablo del mundo en general. Hablo de nuestro país. No hace falta irse muy lejos para encontrarse con situaciones de pobreza extrema. Aunque, el vaso puede verse también medio lleno. Cada año la solidaridad aumenta. Se recogen más alimentos, y participan más voluntarios en campañas como esta. Todos tenemos mucho que hacer.

En navidad, me pongo melancólica. No sé si son las luces de las calles, las canciones navideñas o el frío. La navidad me invita a la reflexión, al voluntariado, a compartir, a soñar, a recordar...

Además de compartir la experiencia del voluntariado de ayer, quiero compartir con vosotros el siguiente video. Representa perfectamente que es la navidad para mi. Espero que os guste. Y que encontréis en él un motivo más que os mueva a vivir.

  Día 1 de Diciembre






L. 

sábado, 30 de noviembre de 2013

No me acuerdo del Adviento



De pequeña vivía el Adviento. Me preparaba para la Navidad. Cada día me levantaba con ilusión para comerme la chocolatina del calendario. Me encantaba descubrir el dibujito que en él aparecía. Algunas veces, con mis hermanos, hacíamos trampas y mirábamos las chocolatinas de los próximos días y luego volvíamos a cerrar la solapa como si nada hubiera pasado. Al llegar al colegio, comentábamos con los amigos que nos había tocado. Era divertido, sobretodo porque no todos tenían calendarios de chocolatinas; los había de dibujos, regalitos... ideas muy variadas y diferentes.  

Pero resulta que me he hecho mayor y el calendario ha pasado a mejor vida. Mi abuela cree que ya no tengo edad y ya no me lo compra. Durante unos años, pensé que tenía razón. Incluso me sentía mejor al no tenerlo: era cosa de niños. Pero a medida que crezco, añoro las cosas que, por pequeñas que fueran, cuando era niña, hacían que me sintiera feliz. 

En casa de X, ha pasado un poco lo mismo. Ella es una fanática de la Navidad y súper rigurosa con las tradiciones. Si fuera por ella, llenaría su casa de decoraciones navideñas. En su casa, también han dejado de tener calendario de adviento y ella añora la emoción de ver el calendario que su madre les compraba (siempre eran de origen nórdico, con unos dibujos preciosos). También echa de menos compartir con sus hermanos la ilusión de abrir la ventanita cada día. 

En una de nuestras conversaciones, acompañadas de un delicioso roiboos, le comenté a X que este año he tenido la tentación de comprarme un calendario de adviento pero que lo de "autocomrpármelo"  no me acababa de convencer. Ella me reconoció que sentía la misma nostalgia y que sus hermanos se reían de ella cuando proponía en casa recuperar la tradición.

Ante esta situación repleta de nostalgia, hemos tomado una decisión. Sí, sí, una decisión. 

Crearemos nuestro propio calendario y queremos compartirlo con todos vosotros. Cada día de diciembre hasta noche buena, cuando entréis en el blog, habremos compartido con vosotros alguna cosa que nos guste y nos inspire. Será nuestra manera de preparar la Navidad y de propiciar la reflexión y todos esos sentimientos de los que las fiestas siempre van acompañadas. 

Esperamos que esta idea os ilusione tanto como a nosotras y que las sorpresitas que nos esperan os hagan recordar la emoción de recibir, cada día, algo tan pequeño como una chocolatina. 



X y L